No sé en qué momento me ha parecido buena idea ver La habitación este domingo, pero el caso es que he pasado dos horas llorando.

Jack y su madre Joy viven encerrados en una habitación. Desde que nació Jack no conoce otro mundo y le cuesta diferenciar qué es real y qué es tele. Su único contacto con lo que hay fuera es el viejo Nick, un señor que viene por las noches para estar con su madre y traerles comida. Tras un incidente, la madre de Jack tendrá que tomar decisiones difíciles con el fin de sacarles de ahí.

Sinopsis de La habitación (2015)
Jack y Joy en La habitación

Creo que lo que más me ha impresionado es lo fácil que me ha resultado sentirme tan atrapada y asfixiada como Joy. Sin llegar a tener ninguna escena explicita consigue crear uno de los ambientes más oscuros e incomodos que haya visto en mucho tiempo.

La película está basada en la novela homónima de Emma Donoghue que, aunque no he leído, estoy segura de que será tan brutal como la película.

La habitación está narrada por Jack que acaba de cumplir 5 años y cuenta toda la historia desde la visión de un niño. Para él todo es fantasía, todo es mágico, la habitación es un lugar cómodo y conocido, es su casa. Sin embargo, su madre vive una pesadilla constante que tiene que intentar esconder para que él pueda vivir una infancia relativamente normal.

Probablemente eso es lo más duro, la ironía de sacar a tu hijo del sitio más peligroso que jamás hayas conocido y a la vez, el único sitio donde él quiere estar.

Jack en La habitación

Si el tema no era lo bastante duro, durante el film se tratan todos los temas tensos que genera la situación. Como si el hecho de que te secuestren no sea ya lo bastante malo, Joy va a tener que lidiar con la aceptación social de que su hijo sea también hijo de su captor, va a tener que enfrentarse a su nueva realidad, a su pasado y a los medios de comunicación.

La temática es complicada porque es muy fácil caer en el telefilm típico de Antena 3 donde lo truculento y la morbosidad son los protagonistas. Sin embargo, en La habitación no se ve violencia explicita, no hay necesidad de enseñar manifiestamente los horrores por los que la protagonista pasa, solo el escenario que propone y la suciedad que habitan ya crea la ambientación perfecta para empatizar.

Me ha parecido muy interesante todo el proceso por el que Joy va transitando hasta llegar al final. Cómo la relación con su hijo y con el mundo va evolucionando y la forma en que tanto ella como espectador nos damos cuenta del gran escudo que había construido a su alrededor. Cómo poco a poco se van cayendo sus barreras y también las de Jack.

Jack y Joy en La habitación

Al contrarío que su madre, Jack estaba aterrado por salir al exterior y su evolución discurre por un camino distinto. Sin haber hablado nunca con nadie que no fuera su madre, al principio le cuesta mucho relacionarse con otras personas, deducir qué es peligroso y qué es seguro…

La carga mental de esta película es tremenda, pero es que, la estética y la imagen también son clave. No es casualidad que en toda la película no salga ni un día el sol. El clima meteorológico va en sintonía con el clima emocional. El equilibrio entre imagen y guion es perfecto para que el ritmo lento pero intenso no te dejen por el camino.

Es una película muy recomendable, pero me gustaría matizar que también es dura. Es un drama que, aunque no es trágico, puede llegar a ser agotador.

 ¿Ya la habéis visto? ¿Qué os parece? La vi en un momento en que estaba sensible, tal vez exagero con el drama…

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