Llegue a Dulces Magnolias de la mano de Netflix por dos razones: el autoplay promocional de su cabecera y la serie de Dolly Parton que me tragué hace unos meses (Acordes del corazón) en el que hablaban de la película “Magnolias de Acero”. Yo hice la suma muy rápido, pero ya te digo en el post que hice sobre las curiosidades de la serie que estaba equivocada.

Según Filmaffinity la sinopsis no tiene mayor misterio: Tres amigas de Carolina del Sur afrontan las complejidades del amor, la carrera y la familia.

Lo que yo he visto es una serie de corte conservador, donde todo el mundo va a la Iglesia y en general, se es religioso, un pueblo pequeño del Sur de Estados Unidos, en el que hay que mantener unas apariencias y que todo sea perfecto, los niños viven como muy controlados y todo el mundo se mete en la vida de todo el mundo.

Maddie y su hija rezando en Dulces Magnolias.

Si no fuera porque es una serie americana, sería una perfecta telenovela. De hecho, creo que funciona genial como culebrón: tiene el drama (en todas las facetas de la vida), la comedia (no es demasiada la verdad) y el amor (en esto además cubre varias generaciones).

Drama adulto y drama adolescente

Que haya tanto tramas adultas como tramas adolescentes está muy bien, le da una alegría a la serie. Permite que los que disfrutamos del romance adolescente veamos la serie con más ganas. Además, le da una chispita de drama juvenil que queda genial.

Yo si tengo que elegir, me quedo con el triángulo amoroso entre hijos adolescentes, en el que además se une la típica diferencia de edad.

Tyler y Annie de Dulces Magnolias

Los estereotipos de la serie están súper marcados y aun así no sé si me encajan… pero tampoco sé yo nada de pueblos del sur de Estados Unidos…

Un personaje que me cae mal desde el minuto uno es Dana Sue y lo que más me chirría es el rollo de que se dediquen a montar negocios por todo el pueblo. Por el lado positivo, aporta un montón de mensajes positivos entorno a la amistad y la familia.

Final abierto en la primera temporada

El final de la primera temporada deja abiertísima la puerta a una segunda, que por mi parte, ojala se haga. Para la siguiente lo que me gustaría es que se le diera un poco más de tiempo a la trama adolescente.

Que Maddie volviera con su ex marido me parecería lo peor y lo que llevo esperando desde el capítulo uno es que Helen se líe ya con el chef de a bordo de Dana Sue.

En esta serie te enganchas por los dramas y te quedas por los romances. Se deja ver, y además rápidamente.

2 comentarios en “Dulces magnolias, dramas en el sur

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