Sin demasiada expectativa, el viernes pasado empecé Ginny y Georgia en Netflix. Para mi sorpresa me quede tan enganchada que en dos días ya había visto sus 10 capítulos. Y el caso es que son episodios de 50 a 60 minutos…

Os cuento la sinopsis: Georgia es una madre para nada corriente que guarda muchos secretos de su pasado y que, tras la muerte de su marido, decide mudarse a una nueva ciudad con sus dos hijos: Ginny y Austin. Siempre en constante movimiento, Ginny siempre es la chica nueva en la escuela, pero esta vez todo será diferente. Tendrá que enfrentarse a la presión de ser guay, tener amigas y debatirse entre dos chicos, además de enfrentarse una vez tras otra a las mentiras de su madre Georgia. Casi nada.

Georgia, Ginny y Austin

Estoy en ese momento en la vida en que si bien sigues disfrutando de las tramas adolescentes, empiezas a sentirte más identificada con las tramas adultas. Por lo que sea, los personajes de 15 a 18 años resultan cargantes, pesados y estúpidos. Y no es que de repente yo me sienta una madre norteamericana de clase media alta, la verdad. Pero si estoy más cerca de esa edad, y de todas las responsabilidades que trae consigo, que de la adolescente.

Hecho el pequeño inciso, debo decir que Ginny y Georgia me ha dado una grata sorpresa. Como ya decía no tenía muchas expectativas, pero si pensaba que iba a ser bastante más floja y superficial.

Georgia llorando en el funeral

No tengo claro si lo que me ha enganchado ha sido la parte de los secretos, asesinatos y dramas o si, por el contrario, ha sido la carga amorosa tan enorme que hay tras esta serie. En cualquier caso, la simbiosis ha resultado perfecta para mi.

En este punto me encantaría comentar las jugosas tramas que se cuecen en la serie (sobre todo, las amorosas), pero como no me gusta hacer spoiler y sabiendo que quiero hablar en detalle… He decidido hacer más adelante un Inside Ginny y Georgia para comentar triangulos y cuartetos amorosos, ¿os apetece?

Solo diré que la tensión sexual entre Ginny y Marcus es brutal. Al nivel de Los Bridgerton, pero menos explícito. Creo que, al igual que entonces, ha sido una de las cosas por las que me he quedado enganchada a la serie. Os dejo un video que cuenta la historia de los dos (ojito que está subido de tono 🔥).

Ginny y Marcus

En la parte de Georgia, es increible la capacidad de resiliencia de esa mujer. Está como una regadera (tal y como Ginny cree) pero a la vez, es genial. Su cuarteto amoroso me tiene muy intrigada, la verdad. También me ha parecido gracioso que viendo el Afterparty de Ginny y Georgia,  Brianne Howey haya contado que no era la primera vez que actuaba con Scott Porter (el alcalde Paul). Yo reconcí al actor por Doctora en Alabama, pero lo que no recordaba para nada era que Brianne Howey hubiera salido en la serie. Resulta que fue su primera actuación juntos y también revueltos.

Tal vez lo único que he echado en falta haya sido que profundizaran un poco más en los problemas psicologicos de Ginny. Simplemente los presentan, sabemos que están, nos dan un aviso al final, pero no se meten en el tema. Siendo un problema tan serio acaba quedando relegado a las subtramas. Y el caso es que por más interesantes que me parezcan las tramas amorosas, no me parece que autolesionarse sea un tema secundario que pueda plantearse como adorno para hacernos creer que Ginny es más profunda de lo que aparenta.

Joe y Georgia

En general, me ha parecido una serie muy jugosa, de esas que tienen mucha chicha por todas partes. Creo que es imposible aburrirse con la cantidad de giros, dramas, secretos, mentiras y romances que hay en Ginny y Georgia. Claro que si no te gustan las tramas adolescentes y aborreces las comedias románticas… tal vez no haya suficiente drama como para que te guste.

¡A mi me ha encantado! ¿Y a ti?

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Un pensamiento en “Ginny y Georgia, una caja de sorpresas

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