Esta semana me he visto Euphoria. Lo sé, llego un poco tarde a la novedad, pero es que antes si quiera de saber de qué iba exactamente, ya intuía que había que ir preparada.

Si normalmente me hago maratón de fin de semana, Euphoria ha sido maratón de sábado, domingo, lunes y martes. Y no tanto por la cantidad de capítulos, que son 8 de unos 45-60 minutos, sino por la intensidad de la serie, que te pide descansar si no quieres terminar en el mismo pozo que las protagonistas.

Ru en Euphoria

Os pongo en contexto: Ru es una joven con problemas de salud mental desde que era una niña. Jules es nueva en la ciudad, y a su vez, también carga con problemas de salud mental desde niña. Ambas acabarán siendo mejores amigas. Los problemas con las drogas de Ru,  las relaciones amorosas de Jules y los trastornos mentales serán los principales protagonistas.

De momento, la serie tiene emitida una primera temporada de ocho episodios y, a parte, dos episodios especiales emitidos un año y algo después. La segunda temporada está confirmada y grabándose, sin fecha de estreno aún, pero muy esperada por el público, eso seguro.

Jules en Euphoria

Lo mejor que tiene esta serie es su intensidad. Nada tiene medias tintas en una producción donde diálogos, música, cámara y luces van a 1000 por hora casi todo el tiempo. Me encanta que hayan aprovechado tan bien los gustos de la generación que retratan (purpurina, colores fosforitos, ambiente de discoteca, entre otros) para representar la intensidad tanto de las emociones de los personajes como de las situaciones que viven. Todo es tan intenso y extravagante como el maquillaje que llevan, y eso es precioso.

Ru y Jules son las protagonistas indiscutibles de Euphoria, y sin embargo, conocemos la historia de casi todas sus amigas y amigos. Nos han dado un hilo conductor, narrado magníficamente por Ru, intercalado con las nada aburridas vidas del resto de chicas y chicos del instituto. Y lo hacen sin despeinarse ni un poco.

A pesar de que todos los personajes me han encantado, creo que el único que realmente puede hacer sombra a Ru y Jules es Nate. Oscuro, violento y complicado, con problemas tan complejos como las protagonistas, pero muy jodidamente canalizados. Antagonista absoluto, que a ratos es protagonista por completo de la trama. Es un personaje tan potente, que en ocasiones, le roba todo el protagonismo al dúo principal.

Nate en Euphoria

El tema principal de Euphoria tampoco es nada sencillo: trastornos mentales de todo tipo. Desde depresión hasta autolesionarse. Pero también un hueco a la ansiedad, que no te mata pero que puede hacerte la vida muy complicada. No me olvido de la adicción, claro. Toda la serie es una gran oda a las drogas. Que por mal que me parezca, lo que realmente me ha indignado es que no contentos con meterse de todo, absolutamente nadie use condón nunca. Ni los que se meten ni los que no.

Tengo que decir que he terminado muy enganchada y emocionada con Euphoria. Pero si tuviera que ponerle un pero, sería tal vez los episodios especiales.

HBO, que es un simpático, me reprodujo estos episodios sin decirme que iban a parte. Los ví como si fueran parte de la primera temporada. Y claro, yo me habría quedado tan en ascuas con el epic final. Pero no, me dieron 50 minutos de Ru charlando en un monologo interminable. Y otros 50 de Jules haciendo lo mismo. Visto en perspectiva, son muy interesantes. Pero tienen muy poco que ver con el estilo y la forma de la primera temporada. Desgranan las protagonistas para que puedas conocerlas más, pero a la vez, se hace tremendamente pesado.

Jules y Ru en Euphoria

Son todo conversación plana sobre temas durísimos, uno detrás de otro. Y en el caso de Ru, por ejemplo, la conversación con Ali se hace tremendamente cargante. No sé, a mí me han superado. Aunque tal vez tenga que ver con el hecho de haberlo visto seguido, pensando que era el final de verdad, cuando en realidad ya lo había visto.

En resumen, es una de las mejores series que haya visto en los últimos años. Muy intensa, hay que ir preparada para ello. Nada que ver con series de adolescentes más livianas como Gossip Girl, es mucho más turbia, profunda y densa.

Recomendadísima.

P.D. ¿Nadie más piensa que Fezco se merece una serie para él?

No te pierdas la reseña de It’s a Sin 🌈

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