Me apetecía ver La innegable verdad desde hacía tiempo y he aprovechado el fin de semana para hacer maratón de dos días. La miniserie de HBO está protagonizada por Mark Ruffalo y basada en una novela de Wally Lamb que debería tener el mismo nombre, pero que aún no se ha traducido al castellano. Aún así, os dejo el link por si os apetece echarle un ojo.

Os pongo un poco en contexto con La innegable verdad: Dominick y Thomas Birdsey son gemelos y, por desgracia, Thomas es esquizofrénico. La serie nos cuenta la historia de cómo ambos avanzan hasta su presente, contado en primera persona por Dominick. Para ello, se sirven de flashbacks a la par que sigue el presente de los dos hermanos y, en general, la familia y amigos de Dominick, que es el verdadero protagonista.

Mark Ruffalo en La innegable verdad

Me va a costar mucho escribir esta reseña sin dar demasiada información como para estropear algo pero con la suficiente como para que tenga sentido escribirla.

En primer lugar, decir que hacía tiempo que no encontraba un thriller psicológico que tuviera tan buenos puntos de tensión. La música, el ambiente, los colores e, incluso, las actuaciones, son constantes recordatorios de que algo va a pasar.

Mark Ruffalo es, innegablemente, el todo de esta serie. Si bien su personaje me ha parecido un estúpido y egocéntrico redomado, no puedo negar que el personaje irradiaba muchísimas emociones.

Mark Ruffalo y Kathryn Hahn en La innegable verdad

Constantemente te preguntas si se te ha escapado algo, si ese personaje trama algo, si, si si… La paranoia que sufre Thomas por ser esquizofrénico va poco a poco invadiendo a Dominick y, sin darte cuenta, a ti mismo.

Con La innegable verdad he tenido teorías de todo tipo, según iba avanzando yo misma me volvía una paranoica, pero es que lo mejor de la serie, como he dicho, es precisamente esto.

Por eso mismo, me he sentido un poco engañada con el final. A pesar de que encaja perfectamente con el título de la miniserie no cumple para nada con las expectativas que genera. Finalmente, de golpe y porrazo, rompe por completo con la dinámica y se balancea en sentido contrario.

Mark Ruffalo y Rosie O'Donnell en La innegable verdad

Ya sé que sueno muy misteriosa con esa descripción de final, pero es que de verdad que no quiero fastidiar una serie que me ha parecido muy buena. Aunque claro, me fastidia decir que con ese final, para mí no es una serie redonda. Sin embargo, recomiendo mucho verla, el camino es lo suficientemente interesante como para que compense.

¿Tú también te has imaginado toda clase de truculentos finales? ¡Cuéntame!

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